Cabaña Tucán
- 1 cama extragrande
- Baño compartido
- Vista a la montaña
Cabaña elevada de madera con vista amplia a la montaña y una cama extragrande. Ideal para quien viaja solo y quiere despertar entre el dosel del bosque.
Un eco-lodge de montaña rodeado de bosque continuo, hogar del sapo arlequín de Limosa. No son las islas ni las playas de San Blas: es la montaña de niebla, camino a Guna Yala.
Konsenda San Blas nació como estación de monitoreo de anfibios y creció hasta convertirse en un refugio para naturalistas. Las cabañas llevan nombre de las especies que las rodean —Tucán, Atelopus, Trogón, Sapayoa— y los senderos conectan comederos de colibríes, miradores y la cascada del río. De noche, el bosque se enciende: es hora de buscar ranas con los biólogos.
En la cordillera de San Blas, a unas 2 horas de Ciudad de Panamá. Se recomienda vehículo 4x4. La ruta exacta se comparte al confirmar la reserva.
Cabaña elevada de madera con vista amplia a la montaña y una cama extragrande. Ideal para quien viaja solo y quiere despertar entre el dosel del bosque.
Cabaña de madera con vista a la montaña, cama matrimonial y baño privado. Un refugio íntimo para dos, rodeado de selva.
Cabaña con vista a la montaña, una cama matrimonial y una individual, y baño privado. Ideal para familias pequeñas o grupos de hasta tres, con hamaca para contemplar el bosque.
Cabaña luminosa con vista a la montaña, cama matrimonial e individual y baño privado. Madera natural y grandes ventanales hacia la selva.
Cabaña tipo carpa (A-frame) con vista a la montaña, cama matrimonial e individual y baño privado al aire libre. Una forma singular de dormir casi dentro del bosque.
Habitación amplia en dos niveles: planta alta con vista a la montaña y planta baja, con una cama matrimonial y varias individuales. Pensada para grupos de hasta seis.
Dormitorio compartido con seis camas individuales y baño compartido. La opción más económica para mochileros y grupos de naturalistas.
Tarifas de referencia. Depósito del 30% para reservar.
Cuando cae la noche, el bosque se enciende. Salimos con linterna y biólogo a buscar ranas de cristal, ranas de ojos rojos y todo lo que se mueve entre las hojas.
Una mañana en la quebrada contando al sapo arlequín de Limosa, uno por uno, junto al equipo que lo monitorea cada temporada. Ciencia real, no espectáculo.
Trogones, tucanes, colibríes y la esquiva sapayoa. La montaña de San Blas es uno de los secretos mejor guardados del birding panameño.
Una caminata por el bosque continuo hasta la cascada del río y la poza natural. Buena para refrescarse y para entender el ecosistema de montaña.
Acompaña al equipo durante una jornada completa de trabajo: medición, registro y monitoreo de anfibios. Hasta cuatro personas por salida.